El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) desechó la queja presentada contra Pablo Lemus, ex candidato a la gubernatura de Jalisco, por presunta violencia política de género. La denuncia había sido interpuesta por una diputada local, quien acusó a Lemus de realizar comentarios misóginos durante un evento de campaña.
Decisión del tribunal
Los magistrados determinaron que los dichos del político no constituían violencia política de género, ya que no se dirigieron específicamente contra una mujer ni tuvieron un impacto directo en su participación política. La resolución subraya que, para acreditar este tipo de violencia, es necesario que exista una clara afectación a los derechos político-electorales de una mujer.
Antecedentes del caso
La queja se originó por declaraciones de Lemus durante un mitin, donde se refirió a su contrincante con expresiones que la denunciante consideró despectivas y basadas en estereotipos de género. Sin embargo, el tribunal consideró que las frases, aunque desafortunadas, no alcanzaban el umbral legal para ser consideradas violencia política de género.
Reacciones
La diputada que presentó la queja manifestó su inconformidad con la decisión y anunció que recurrirá a otras instancias. Por su parte, el equipo de Lemus celebró el fallo, señalando que siempre actuó con respeto hacia sus oponentes. Organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por el precedente que esto podría sentar en la lucha contra la violencia política de género.
Contexto legal
La violencia política de género es un concepto relativamente nuevo en la legislación mexicana, y su aplicación ha generado debates sobre los límites de la libertad de expresión en campañas electorales. Expertos señalan que la resolución del TEPJF podría interpretarse como un endurecimiento de los criterios para acreditar este tipo de violencia.
El caso ha llamado la atención por su relevancia en un año electoral, donde se espera que haya más denuncias de este tipo. Las autoridades electorales han reiterado su compromiso de combatir la violencia de género en la política, pero advierten que cada caso debe analizarse de manera individual.



