El aseguramiento de 33 ejemplares de biznaga burra (Echinocactus platyacanthus) en San Salvador, Hidalgo, con alrededor de 70 años de edad y un peso conjunto de 2.2 toneladas, ha reactivado las alarmas sobre la explotación ilegal de esta cactácea endémica de muy lento crecimiento, que se encuentra en crítico peligro de extinción.
Usos tradicionales y valor cultural
La biznaga burra se utiliza tradicionalmente para elaborar el dulce de acitrón, ingrediente clave en las roscas de reyes, chiles en nogada y pavos rellenos. También se emplea como adorno en casas y jardines de zonas desérticas, como forraje para el ganado en épocas de sequía, y como remedio casero para aliviar la tos, bronquitis, problemas urinarios y dolores menstruales.
Distribución y amenazas
Esta especie se distribuye principalmente en zonas áridas y semiáridas de Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Hidalgo, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas. En condiciones naturales, enfrenta graves peligros debido a actividades humanas como la ganadería extensiva, la expansión de la frontera agrícola y la extracción ilegal con todo y raíz. Las poblaciones más vulnerables son las que habitan en planicies o sitios de fácil acceso, donde los ejemplares adultos, los más grandes, son cada vez más escasos, lo que afecta la reproducción y pone en riesgo la supervivencia de la especie.
La ruta del tráfico ilegal
Fuentes de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) consultadas por Excélsior revelaron que en zonas de extracción de Hidalgo o San Luis Potosí, una biznaga de entre 50 y 70 años se adquiere a los recolectores locales por alrededor de 200 pesos. Sin embargo, el distribuidor final obtiene ganancias superiores a los mil pesos, considerando que el volumen final de acitrón es considerablemente menor tras el proceso de cocción, eliminación de espinas y cristalización. En mercados y tianguis, el kilogramo de acitrón alcanza precios de hasta 850 pesos.
Las rutas del tráfico ilegal de la biznaga burra van desde el desierto Chihuahuense, pasando por Zacatecas y San Luis Potosí, hasta la Central de Abasto de la Ciudad de México y mercados tradicionales en Oaxaca y Puebla. Se estima que al menos el 80% de la venta se concentra en enero, para la elaboración de la Rosca de Reyes, mientras que en agosto y septiembre se utiliza para los chiles en nogada.
Sanciones y alternativas
Las sanciones administrativas vigentes para 2026 por traficar con biznaga burra pueden alcanzar multas de hasta 945 mil pesos y penas de prisión de uno a 12 años, incrementándose el castigo si el delito se comete en un área natural protegida. El artículo 420 del Código Penal Federal establece que es un delito extraer flora o fauna silvestres en veda, endémicas, amenazadas o en peligro de extinción.
Actualmente, en sitios de Internet como Mercado Libre se venden sustitutos del acitrón, que aunque se ofrecen como dulces de biznaga originales, en realidad están hechos a base de papaya, jícama o chilacayote cristalizado, a precios que rondan los 150 y 250 pesos el kilogramo.



