Estados Unidos anunció su compromiso de aportar hasta cien millones de dólares para la reparación de la cúpula que protege el reactor accidentado de la central nuclear de Chernóbil, en Ucrania. La estructura resultó dañada en 2025 por un ataque de dron ruso.
Detalles de la contribución estadounidense
El Departamento de Estado informó que esta contribución forma parte de los esfuerzos coordinados del G7 para asegurar la estructura, conocida oficialmente como Nuevo Confinamiento Seguro (NSC). El monto representa el 20% del costo total estimado de 500 millones de dólares que el G7 considera necesario para rehabilitar el arco del NSC.
En un comunicado, el Departamento de Estado señaló: "En consonancia con el liderazgo constante que ejerce Estados Unidos en materia de seguridad nuclear y no proliferación, y en colaboración con el Congreso, Estados Unidos se compromete de manera proactiva a aportar el 20% -es decir, 100 millones de dólares- del costo estimado total de 500 millones de dólares que el G7 calcula necesario para rehabilitar el arco del NSC".
Además, se hizo un llamado a los socios del G7 y a los socios europeos para que sigan el ejemplo y asuman compromisos financieros sustanciales, a fin de compartir la carga de estas reparaciones esenciales.
Antecedentes de la ayuda y el desastre
Washington ha aportado un total de más de 365 millones de dólares para la construcción del NSC, que comenzó a levantarse en 2012. El nuevo sarcófago quedó completamente terminado en 2018 y recubre la antigua bóveda, que protege a su vez a la unidad 4 de fisión de la planta atómica.
Francia, que preside el G7 en este momento, ha declarado como prioridad para este año la financiación internacional de las reparaciones necesarias para asegurar Chernóbil.
El desastre de Chernóbil
El desastre de Chernóbil, ocurrido el 26 de abril de 1986, es considerado la peor tragedia en una planta atómica. Ese día, el edificio del reactor 4 de la central, situada en la frontera ucraniana con Bielorrusia, sufrió una explosión por acumulación de hidrógeno debido a un aumento de potencia muy súbito durante un ejercicio de simulación.



