Trump amenaza a Irán y exaliados piden aplicar la 25 Enmienda por incapacidad
Exaliados de Trump piden 25 Enmienda tras amenaza a Irán

La amenaza existencial de Trump a Irán desata llamados a su destitución por incapacidad

El mundo político estadounidense se encuentra convulsionado tras las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien amenazó con "acabar con toda una civilización" en referencia a Irán, horas antes de que venciera el plazo de su ultimátum para que el régimen reabra el estrecho de Ormuz. Esta escalada retórica ha cruzado una línea roja que ha generado escándalo tanto dentro como fuera de Estados Unidos, reavivando el debate sobre la capacidad mental del magnate republicano para ejercer la presidencia.

Exaliados republicanos lideran el llamado a la 25 Enmienda

Figuras que anteriormente fueron acérrimas defensoras de Trump ahora se han convertido en sus críticas más vocales. La excongresista republicana Marjorie Taylor-Greene, quien durante el primer mandato de Trump fue una de las voces líderes del movimiento MAGA y una de sus principales aliadas en el Congreso, escribió en la red social X: "¡La 25 Enmienda! No ha caído ni una sola bomba sobre EU. No podemos aniquilar a toda una civilización. Esto es maldad y locura". Greene se refirió específicamente a la enmienda constitucional que permite la destitución de un presidente por incapacidad para ejercer sus funciones.

La ruptura entre Greene y Trump ocurrió en noviembre pasado debido a diferencias en el enfoque de política exterior del presidente y su manejo del caso del pederasta Jeffrey Epstein. Pero no es la única exaliada que ha cambiado de postura. El polémico comentarista Alex Jones, fundador de la plataforma Infowars y uno de los teóricos de la conspiración más conocidos, también ha mencionado la aplicación de la provisión constitucional contra el magnate neoyorquino.

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El complicado proceso de la 25 Enmienda

La cuarta sección de la 25 Enmienda, aprobada en 1967 tras el asesinato del presidente John F. Kennedy, establece un procedimiento complejo para declarar a un presidente incapaz de ejercer sus funciones. Según esta disposición, cuando un mandatario es considerado "incapaz de ejercer los poderes y funciones de su cargo" —ya sea por deterioro cognitivo o mengua de facultades para la toma de decisiones—, el poder sería asumido por el vicepresidente, siempre que exista el consenso del gabinete y del Congreso.

El abogado Robert Barnes, consultado por Alex Jones en su podcast, explicó la dificultad del proceso: "El problema es que se requiere el respaldo de dos tercios de la Cámara de Representantes; es necesario que esos dos tercios actúen contra Trump". Barnes admitió que este procedimiento es más complicado que un juicio político o impeachment tradicional.

El panorama político actual hace especialmente difícil cualquier intento de destitución. En el Senado, los republicanos tienen 51 miembros frente a 48 demócratas y 1 independiente que vota con los demócratas. Para alcanzar los 67 votos requeridos (dos tercios), se necesitarían al menos 18 republicanos junto con el voto de todos los demócratas. En la Cámara de Representantes, donde los republicanos tienen 222 miembros frente a 213 demócratas, se requerirían 77 republicanos votando junto con todos los demócratas para llegar a los 290 votos necesarios.

Condenas cruzadas en el espectro político

La retórica del presidente republicano, quien aseguró que "esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás" en referencia a Irán, ha desatado una ola de condenas que trasciende las líneas partidistas. La representante demócrata por Minnesota, Ilhan Omar, conocida detractora de Trump, reaccionó diciendo que "esto es inaceptable" y pidió: "Invoquen la 25 Enmienda. Juicio político. Destitución. Este lunático desquiciado debe ser destituido de su cargo".

Algunos legisladores han sido aún más directos en sus llamados a la destitución. Chris Murphy, senador demócrata por Connecticut, afirmó en X: "Si estuviera en el Gabinete de Trump, pasaría la Pascua llamando a abogados constitucionalistas sobre la vigesimoquinta enmienda. Ya ha matado a miles. Va a matar a miles más".

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El experimentado senador independiente Bernie Sanders se sumó a este rechazo, calificando a Trump como "un individuo mentalmente desequilibrado". Mientras tanto, el líder de la bancada demócrata en el Senado, Chuck Schumer, declaró el sábado que "el presidente de Estados Unidos desvaría como un lunático desquiciado en las redes sociales", luego de un mensaje de Trump en Truth Social trufado de obscenidades donde abandonó por completo cualquier atisbo de diplomacia.

La irónica referencia de Trump a la enmienda

En un giro irónico, el propio presidente hizo referencia a la 25 Enmienda durante una reunión de gabinete el 25 de marzo de 2026. Según reportó "The Mirror US", cuando fue cuestionado por una reportera sobre los planes de su administración en relación al conflicto con Irán, Trump respondió de manera ambigua y sugirió que no podía revelar todos los detalles. De acuerdo con el reporte, Trump dijo a los periodistas: "No puedo decir lo que vamos a hacer porque si lo hiciera, no me quedaría sentado aquí por mucho tiempo. Probablemente... ¿cómo se llama?" —se giró hacia el Secretario de Estado, Marco Rubio— "¿La 25 Enmienda?".

El artículo indica que, tras esta declaración, los presentes rieron nerviosamente. Trump añadió: "Instituir la 25 Enmienda. Lo que es impactante es que no lo hicieron con Sleepy Joe", declaró en alusión a los lapsus seniles del anterior mandatario, Joe Biden. Curiosamente, este comentario se produjo en el contexto de una reunión donde Trump también fue captado aparentemente dormitando, añadiendo otra capa de preocupación sobre su estado durante actos oficiales.

La situación actual representa un punto de inflexión en la presidencia de Trump, donde amenazas que podrían constituir crímenes de guerra según expertos en derecho internacional han llevado a que antiguos aliados cuestionen abiertamente su capacidad para continuar en el cargo, mientras el mecanismo constitucional para su posible destitución se revela como un camino lleno de obstáculos políticos casi insuperables en el actual panorama congresional.