Hezbolá intensifica ataques con misiles sobre Tel Aviv y Ashdod en nueva escalada bélica
Las tensiones entre Israel y el Líbano han capturado la atención global tras un nuevo episodio de violencia que incrementa la incertidumbre en la región de Medio Oriente. Este jueves 9 de abril de 2026, el grupo chií Hezbolá lanzó andanadas de misiles sobre Tel Aviv y sus alrededores, incluyendo la ciudad costera de Ashdod, en uno de los ataques más al sur realizados por la milicia en el marco del conflicto actual.
Detalles de los ataques y respuesta israelí
Las sirenas de alerta se activaron alrededor de la una de la madrugada, hora local, en zonas del centro de Israel, específicamente en Ashdod, donde el ataque fue dirigido directamente, según informó el Ejército de Israel a través de medios locales. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) explicaron que la activación de las alarmas en Tel Aviv se debió a la caída de restos y metrallas de los misiles interceptados por sus sistemas de defensa.
Afortunadamente, el servicio de emergencias Magen David Adom (MDA) confirmó que no se registraron heridos ni víctimas mortales en estos incidentes. Sin embargo, este evento marca una escalada significativa en las hostilidades, ya que representa una de las incursiones más profundas de Hezbolá en territorio israelí desde el inicio de este nuevo capítulo de conflicto.
Contexto del conflicto y reacciones internacionales
Este nuevo capítulo de violencia se desencadenó a raíz de la ofensiva conjunta entre Israel y Estados Unidos contra Irán, lo que ha exacerbado las tensiones en la región. Hezbolá, aliado de Irán, también anunció más andanadas en el norte de Israel, sobre la región fronteriza con el Líbano, intensificando la situación.
Mientras tanto, Irán reclama que el Líbano debe estar incluido en el alto el fuego pactado hace dos días con Estados Unidos, pero Washington y Tel Aviv rechazan esta posición. El Gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció que iniciará negociaciones directas con el Líbano para desarmar a Hezbolá, con Estados Unidos ofreciéndose a acoger estos diálogos.
Por su parte, Hezbolá considera los ataques de Israel sobre el Líbano como una violación al alto el fuego, lo que complica aún más los esfuerzos por alcanzar una paz duradera. Esta escalada violenta subraya la fragilidad de la tregua y la persistente inestabilidad en Medio Oriente, con implicaciones potenciales para la seguridad regional y global.



