Irán libra guerra propagandística con animación Lego que satiriza a Trump y Netanyahu
En una respuesta mediática a los recientes ataques militares, Irán ha desplegado una innovadora arma propagandística: un video animado al estilo Lego que presenta versiones caricaturizadas del expresidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu como antagonistas principales. Esta producción de dos minutos, creada por el instituto estatal Revayat-e Fath, se difundió inicialmente en la televisión pública iraní y posteriormente se viralizó en plataformas digitales.
El contexto bélico detrás del video viral
La animación emerge como respuesta directa a los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero de 2026, operaciones militares que según reportes acabaron con la vida del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y desencadenaron un conflicto a gran escala en Oriente Medio. Mientras las hostilidades convencionales continúan con intercambios de misiles y drones, Teherán complementa su estrategia con esta ofensiva en el terreno de la comunicación.
Desde su publicación, el material audiovisual ha acumulado decenas de miles de interacciones en plataformas propiedad de Meta y en la red social X, demostrando su capacidad para trascender fronteras lingüísticas y culturales. Diseñado sin diálogo para maximizar su alcance internacional, el video busca influir en la opinión pública global en medio de una guerra que ya ha provocado convulsiones en los mercados energéticos y bursátiles mundiales.
Narrativa visual: del escándalo Epstein a la tragedia escolar
La secuencia narrativa del video comienza con una potente escena simbólica: representaciones tipo Lego de Donald Trump aparecen flanqueadas por Benjamin Netanyahu y una figura que personifica al mismísimo diablo, mientras examinan conjuntamente un álbum titulado "El expediente Epstein". Esta referencia al polémico caso judicial estadounidense establece inmediatamente el tono crítico de la producción.
La trama se intensifica cuando Trump, mostrado visiblemente enfurecido, oprime un botón rojo para iniciar las hostilidades. La animación muestra entonces cómo un misil atraviesa las nubes y impacta en lo que parece ser un aula escolar, donde juguetes que representan a niñas con pañuelos rosas en la cabeza escuchan atentamente a su profesora. En un momento particularmente emotivo, la educadora escribe en la pizarra las palabras "Mi patria es mi vida" antes de que la pantalla se oscurezca abruptamente.
La siguiente escena presenta una imagen desgarradora: entre los escombros del ataque, yacen una mochila rosa y un par de zapatos del mismo color. Un oficial militar iraní, también diseñado con estética Lego, recoge la mochila y atraviesa una transformación emocional que va desde el llanto desconsolado hasta la ira contenida. Esta secuencia alude directamente a la acusación iraní de que Estados Unidos e Israel bombardearon una escuela en Minab, localidad ubicada en el sur del país, durante el primer día del conflicto.
Limitaciones en la verificación de los hechos
Es importante señalar que la Agencia Francesa de Prensa (AFP) no ha podido verificar independientemente los incidentes representados en la animación. Los periodistas no han tenido acceso a la zona del presunto ataque escolar en Minab, ni han obtenido confirmación oficial sobre el número exacto de víctimas. Esta falta de verificación externa subraya las complejidades de cubrir conflictos en regiones de difícil acceso y la naturaleza misma de la propaganda como herramienta de guerra.
La producción audiovisual de Revayat-e Fath representa un ejemplo contemporáneo de cómo los conflictos geopolíticos se libran en múltiples frentes, incluyendo el digital y el psicológico. Al emplear el lenguaje universal de los juguetes de construcción, Irán busca conectar con audiencias globales más allá de las barreras idiomáticas, presentando una narrativa simplificada pero emocionalmente cargada sobre lo que describe como agresiones occidentales.



