Artistas y políticos estadounidenses claman contra el bloqueo petrolero a Cuba
Las estrellas de Hollywood Susan Sarandon y Mark Ruffalo, junto al cofundador de Pink Floyd Roger Waters y numerosos políticos progresistas de Estados Unidos, han alzado su voz en una carta conjunta dirigida al presidente Donald Trump. El documento, fechado en febrero de 2026, exige el cese inmediato de lo que denominan un "cruel asalto" contra la población cubana, intensificado mediante un bloqueo petrolero que está paralizando la vida en la isla.
"Trump busca provocar una hambruna en Cuba"
La misiva, promovida por organizaciones como 50501 y The People's Forum, arranca con una acusación directa: "Trump está tratando de provocar una hambruna en Cuba". Los firmantes argumentan que esta estrategia representa una "estratagema cínica y burda" para desviar la atención pública de los problemas internos que generan descontento masivo en Estados Unidos. Además, advierten que, siguiendo el patrón observado en Venezuela, podría ser el preludio de un ataque militar ilegal.
El comunicado subraya que la política actual busca "estrangular a toda una población", agravando una crisis humanitaria creada por Estados Unidos. "Cuba no representa ninguna amenaza para Estados Unidos. Matar de hambre a una población para someterla no es diplomacia, es una forma de terrorismo", afirma el texto, calificando la situación de "inconcebible".
El asedio petrolero paraliza la vida cotidiana
El recrudecimiento del bloqueo petrolero por parte de la administración Trump en las últimas semanas ha tenido efectos devastadores en la infraestructura cubana:
- Transporte público: Servicios esenciales se han visto interrumpidos.
- Hospitales: La atención médica enfrenta riesgos críticos.
- Gasolineras y fábricas: La producción y distribución se han paralizado.
La amenaza de imponer aranceles a países que vendan petróleo a Cuba, junto con la afirmación de Trump de que la isla "no podrá sobrevivir" sin crudo, ha elevado la alarma. Los firmantes aseguran que el objetivo real es "provocar una hambruna masiva y sufrimiento humano", con consecuencias directas:
- Familias quedarán sin electricidad.
- Hospitales verán comprometida su operación.
- La distribución de alimentos y medicamentos se paralizará, afectando especialmente a niños, ancianos y enfermos.
Un llamado unificado desde diversos sectores
La carta concluye con un grito de protesta: "¡Dejen vivir a Cuba! ¡Cuba no es una amenaza!". Entre los firmantes, además de las figuras del espectáculo, se encuentran:
- Decenas de cargos electos locales de entornos progresistas en ciudades como Nueva York y Chicago.
- Numerosos académicos de prestigiosas universidades como Columbia y Yale.
- Otros rostros destacados del ámbito cultural estadounidense.
Este movimiento refleja una creciente oposición interna a las políticas de Trump hacia Cuba, destacando cómo el bloqueo petrolero no solo tiene implicaciones económicas, sino que representa una crisis humanitaria con impacto directo en la población más vulnerable. La paralización de servicios esenciales evidencia la gravedad de una medida que, según los denunciantes, busca someter mediante el hambre y el sufrimiento.