Cerco Sanitario contra el Sarampión: La Respuesta Inmediata de México
Cuando surge un caso de sarampión en México, las autoridades sanitarias no se limitan a atender al paciente, sino que despliegan un cerco sanitario para proteger a toda la comunidad. Esta estrategia, activada de inmediato, busca frenar la expansión del virus antes de que el contagio se multiplique, dada la alta transmisibilidad de esta enfermedad.
¿Qué es un Cerco Sanitario y Por Qué es Crucial?
Un cerco sanitario es un conjunto de acciones coordinadas que se implementan alrededor de un caso detectado para evitar que el virus del sarampión siga propagándose. La rapidez es fundamental, ya que, según el doctor David Kershenobich, secretario de Salud, el sarampión es probablemente la enfermedad viral con mayor índice de transmisibilidad. Una persona infectada puede contagiar hasta a 18 personas a su alrededor, un dato respaldado por estimaciones científicas internacionales sobre el R0 (número reproductivo básico).
El alto nivel de contagio se debe a que el virus se transmite por el aire. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos indican que el virus puede permanecer suspendido en el aire y en superficies hasta por dos horas después de que la persona infectada se haya retirado del lugar. En este contexto, el cerco sanitario tiene un objetivo claro: reducir la tasa de transmisión y evitar que el virus alcance su potencial máximo de propagación.
¿Cómo se Establece el Cerco Sanitario en México?
Las autoridades sanitarias mexicanas, como el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, doctor Ramiro López Elizalde, han detallado que la respuesta es inmediata ante un caso sospechoso. La estrategia incluye varias etapas clave:
- Activación inmediata: Se notifica al sistema epidemiológico y se activa el protocolo de respuesta territorial.
- Delimitación geográfica: Se establece un perímetro de hasta 25 manzanas alrededor del caso detectado, donde comienzan las acciones sanitarias.
- Vacunación focalizada: Se inmuniza a las personas que viven o trabajan en esa zona, priorizando a quienes no cuentan con esquema completo.
- Barrido vacunal: Si existen múltiples casos, se realiza un barrido casa por casa, revisando cartillas y aplicando vacunas para cortar la transmisión de forma más contundente.
Este modelo, similar a la vacunación en anillo en epidemiología, ha sido analizado en estudios como los publicados en PLOS Computational Biology, que concluyen que puede reducir significativamente la expansión de brotes si se aplica con rapidez y buena cobertura de vacunación.
Acciones Dentro del Cerco y Recomendaciones para la Población
Dentro del cerco sanitario, no solo se vacuna, sino que se llevan a cabo otras acciones esenciales:
- Rastreo de contactos para identificar quién estuvo cerca del caso.
- Monitoreo activo de síntomas.
- Verificación de cartillas de vacunación.
- Aplicación de dosis faltantes (SRP/MMR).
- Ampliación del perímetro si aparecen nuevos casos.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que esta metodología fue aplicada en el brote registrado en Chihuahua en 2025, permitiendo contener la transmisión. Modelos del CDC muestran que intervenciones rápidas pueden reducir el tamaño de un brote en sus primeras fases.
Para la población, si alguien estuvo cerca de un caso confirmado, se recomienda:
- Revisar el esquema de vacunación.
- Consultar al médico si hay dudas sobre inmunización previa.
- Vigilar la aparición de fiebre, erupción cutánea o síntomas respiratorios.
- Evitar acudir a lugares cerrados si hay sospecha de contagio.
El cerco sanitario es una respuesta epidemiológica estructurada que combina vacunación, rastreo de contactos y vigilancia activa para interrumpir cadenas de contagio. Mantener altas coberturas de vacunación y responder con rapidez ante los primeros casos es lo que permite reducir drásticamente el potencial de contagio y mantener la salud pública bajo control.