Sarampión en México: Se confirman 17 casos en territorio nacional
Las autoridades sanitarias de México han reportado un total de 17 casos confirmados de sarampión en el país, según datos actualizados. Este brote ha generado alerta entre los expertos en salud pública, quienes subrayan la importancia de mantener altas coberturas de vacunación para evitar la propagación de esta enfermedad infecciosa.
Distribución geográfica de los casos
Los casos se han distribuido en varios estados de la República Mexicana, con focos identificados en regiones donde se han presentado brotes previos. Las entidades más afectadas incluyen:
- Ciudad de México: con el mayor número de casos reportados.
- Estado de México: donde se han registrado contagios en municipios aledaños.
- Otras entidades: como Jalisco y Nuevo León, con casos aislados pero bajo vigilancia.
Las autoridades han implementado medidas de contención en las zonas afectadas, incluyendo el rastreo de contactos y la vacunación de bloqueo para cortar las cadenas de transmisión.
Respuesta sanitaria y recomendaciones
El gobierno federal, a través de la Secretaría de Salud, ha emitido un llamado urgente a la población para que verifique su estado de vacunación, especialmente en niños y grupos vulnerables. La vacuna contra el sarampión es parte del esquema básico de inmunización y se aplica de forma gratuita en centros de salud públicos.
Entre las recomendaciones clave se encuentran:
- Acudir a unidades médicas si se presentan síntomas como fiebre alta, erupciones cutáneas y tos.
- Evitar la automedicación y buscar atención profesional inmediata.
- Mantener medidas de higiene, como el lavado frecuente de manos.
Expertos advierten que el sarampión puede tener complicaciones graves, como neumonía o encefalitis, por lo que la prevención es fundamental.
Contexto epidemiológico y perspectivas
Este brote se enmarca en un contexto global de resurgimiento del sarampión, vinculado en parte a la disminución en las tasas de vacunación durante la pandemia de COVID-19. En México, los últimos casos autóctonos se habían registrado hace más de dos décadas, lo que hace que este evento sea particularmente preocupante.
Las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia epidemiológica intensiva y colaboran con organismos internacionales para monitorear la situación. Se espera que con las medidas implementadas, se logre controlar el brote en las próximas semanas, aunque se insiste en la necesidad de una respuesta coordinada y comunitaria.