Escándalo en el tenis: Burruchaga denuncia amenazas de apostadores para perder partidos
El tenista argentino Román Burruchaga, hijo del legendario futbolista Jorge Burruchaga, ha revelado un preocupante episodio de amenazas por parte de apostadores durante su participación en el torneo Challenger de Rosario. El jugador, actualmente ubicado en el puesto 104 del ranking ATP, denunció haber recibido presiones para dejarse ganar en su encuentro contra el taiwanés Chin-Hson Tseng.
Un episodio traumático con datos personales comprometidos
"Me llegaron varios mensajes, con varios datos sobre mí, personales, por eso digo que fue más chocante", confesó Burruchaga durante una conferencia de prensa. El tenista de 24 años explicó que las amenazas incluían información privada sobre su vida, lo que elevó la gravedad del asunto y lo obligó a tomar medidas extremas de seguridad.
Tras el incidente, Burruchaga realizó una denuncia formal y requirió protección policial durante los días clave del torneo. "Cuando sucedió esto, hicimos la denuncia para que cancelen las apuestas y nosotros estar más tranquilos. Estuve custodiado el sábado y el domingo que jugué la final", detalló el deportista, quien también mencionó haber mantenido reuniones con autoridades fiscales para abordar el caso.
Un problema sistémico en el circuito tenístico
Lo ocurrido con Burruchaga no es un incidente aislado. En el mismo torneo de Rosario, el tenista español Nikolas Sánchez Izquierdo también recibió amenazas minutos antes de su partido de segunda ronda contra el argentino Valerio Aboian. Este patrón de intimidación parece haberse normalizado entre los profesionales del tenis, según testimonios de otros jugadores.
El argentino Juan Manuel Cerúndolo, testigo de los eventos en Rosario, confirmó la gravedad de la situación: "Cuando pasó lo de Sánchez Izquierdo no querían decir nada, querían que sea algo confidencial. Cuando vino la policía al club nosotros ya nos empezamos a dar cuenta que algo estaba pasando". Cerúndolo añadió una preocupante revelación: "Todos los días recibimos amenazas, ya se volvió algo natural".
La respuesta de Burruchaga y su llamado a la acción
A pesar de las presiones, Burruchaga logró vencer a Tseng, aunque posteriormente cayó en la final ante su compatriota Camilo Ugo Carabelli. El tenista describió la experiencia como "muy estresante" y expresó su esperanza de que las autoridades del circuito tomen medidas concretas para proteger a los jugadores.
"Ojalá podamos encontrar una solución y frenar todo esto", pidió Burruchaga durante su declaración. "Lamentablemente, son cosas que pasan y estamos bastante acostumbrados. Lo normalizamos, pero no debería ser así. Lo del otro día no es algo que suele pasar, fue algo más chocante y más anormal, por eso pasó lo que pasó. Espero que se pueda encontrar una solución".
El incidente ocurrió poco después de que Burruchaga consiguiera una importante victoria en dos sets (6-2, 6-4) ante el serbio Laslo Djere en el ATP 250 de Buenos Aires, demostrando su talento en la cancha a pesar de las presiones externas.
Un llamado a terminar con la normalización de las amenazas
El caso de Burruchaga ha puesto en evidencia una alarmante realidad en el mundo del tenis profesional: la creciente influencia de las apuestas ilegales y la vulnerabilidad de los deportistas frente a grupos de apostadores. La normalización de estas amenazas, como señalaron tanto Burruchaga como Cerúndolo, representa un grave problema para la integridad del deporte.
Las autoridades del tenis argentino y las organizaciones internacionales enfrentan ahora el desafío de implementar medidas de seguridad más robustas y protocolos de protección para los jugadores, especialmente en torneos de menor escala donde la vigilancia podría ser menos estricta.