Reducción de Jornada Laboral a 40 Horas Amenaza Empleo Formal y Sobrevivencia de PYMES
La Asociación PYMES de México expresó hoy su firme rechazo a la propuesta de reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, argumentando que esta medida, sin un esquema claro de incentivos o apoyos, pone en situación crítica a millones de micro, pequeñas y medianas empresas en el país. El organismo, presidido por Javier Zepeda, alertó sobre un posible aumento de costos laborales, despidos y un crecimiento de la informalidad, justo lo contrario a lo que México necesita para fortalecer su economía.
Impacto Negativo en la Formalidad y el Empleo
Desde la Asociación PYMES en México, reconocemos el avance que representa discutir una mejor calidad de vida para los trabajadores, así como el legítimo objetivo de propiciar mayores espacios de descanso y bienestar laboral, dijo Zepeda. No estamos en contra del descanso del trabajador. Estamos en contra de que el costo recaiga, una vez más, exclusivamente en las PYMES.
La aprobación en Comisiones del Senado de la República para reducir la jornada laboral, sin un plan de gradualidad o compensaciones, coloca a estas empresas en una posición vulnerable. Pretender que la reducción se implemente sin acompañamiento del Estado, sin estímulos fiscales, sin apoyos a la productividad y sin una transición realista, no es justicia social, es una transferencia de costos que pone en riesgo la viabilidad de miles de negocios, agregó el representante.
Escenario Preocupante para las PYMES
De acuerdo con el organismo, el escenario es claro y preocupante:
- Aumento significativo de costos laborales.
- Menor capacidad operativa para mantener la producción.
- Posibles despidos o reducción de horas de trabajo.
- Crecimiento de la informalidad en el mercado laboral.
Estos factores podrían socavar los esfuerzos por generar empleo digno y desarrollo sostenible en México. Las PYMES, que generan más del 70% del empleo formal en el país, operan con márgenes reducidos y enfrentan altos costos laborales, fiscales y regulatorios, sin contar con la misma capacidad financiera que las grandes corporaciones.
Llamado a una Reforma Inclusiva y Gradual
Finalmente, la Asociación PYMES en México hizo un llamado firme y responsable para que esta reforma se construya con las PYMES, no sobre ellas. Una reforma laboral de esta magnitud debe contemplar:
- Implementación gradual y sectorizada, adaptada a las necesidades de diferentes industrias.
- Incentivos fiscales y de seguridad social para aliviar la carga económica.
- Programas de apoyo a la productividad que permitan a las empresas mantener su competitividad.
- Diálogo real con el sector empresarial, especialmente con las PYMES, para asegurar medidas equilibradas.
Defender al trabajador no debe significar asfixiar a quien genera el empleo, sostuvo Zepeda. Reiteramos nuestra disposición al diálogo con el Poder Legislativo, el Ejecutivo Federal y los gobiernos estatales, pero también dejamos claro que no avalaremos medidas que pongan en riesgo la formalidad, el empleo y la supervivencia de las PYMES en México. Porque sin PYMES fuertes, no hay empleo digno ni desarrollo sostenible.