Protestas multitudinarias en siete estados exigen justicia por mineros desaparecidos en Sinaloa
Trabajadores mineros y decenas de ciudadanos en siete estados del país salieron a las calles este sábado para exigir justicia por los diez mineros desaparecidos en la comunidad de La Concordia, Sinaloa. Antes del mediodía, se realizaron marchas simultáneas en Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Zacatecas e Hidalgo, en una jornada de protesta que unió a regiones con fuerte actividad minera, según reportes de corresponsales.
Demandas conjuntas y dudas sobre la versión oficial
De manera conjunta, los manifestantes demandaron el esclarecimiento del asesinato de cinco de los diez trabajadores que fueron secuestrados por un grupo armado el 23 de enero. Además, exigieron al Gobierno Federal intensificar la búsqueda para localizar con vida a los otros cinco mineros que continúan desaparecidos. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) sostiene que los "Chapitos" secuestraron a los mineros, tras confundirlos con criminales. Sin embargo, sus compañeros dudan de esa versión, pues sostuvieron que los criminales entraron por ellos al campamento de la minera canadiense Vizsla Silver.
Protestas en Hermosillo y pronunciamiento contra la violencia
En Hermosillo, Sonora, protestaron más de 800 personas por la desaparición de los mineros. Avanzaron rumbo a la Catedral Metropolitana, como parte de una marcha silenciosa. El contingente, conformado por familiares de las víctimas, mineros, estudiantes y sociedad civil, participó desde las oficinas de la Asociación de Ingenieros en Minas. Llevaban pancartas con la leyenda "los mineros están de luto" y vestían playeras con las fotos de los desaparecidos. Afuera de la Catedral, donde se ofició una misa, asociaciones mineras emitieron un pronunciamiento contra la violencia generada por el crimen organizado en Sonora.
Advertencias sobre inseguridad y acuerdos con criminales en Durango
De igual forma, empresarios y trabajadores mineros de Durango se manifestaron en el centro de Ciudad Victoria. Concluyeron su marcha en la Plaza Cuarto Centenario, donde hicieron un pase de lista en memoria de sus compañeros de La Concordia. Acusaron que la inseguridad afecta cada vez más al gremio, pues son frecuentes las agresiones por parte de grupos delictivos. El presidente del distrito Durango de la Asociación de Ingenieros de Minas, Juan Morales, aseguró que compañeros han sido secuestrados en varios municipios, incluyendo Topia, Canelas, Durango, Vicente Guerrero y La Comarca Lagunera.
Las agresiones han hecho casi imposible ejecutar un proyecto minero sin llegar a un acuerdo con el crimen organizado, indicó el presidente del Colegio de Mineros en Durango, Juan Manuel Fernández. "Desafortunadamente, ya está, en la mayoría de la sierra que es dónde trabajamos nosotros ya hay inseguridad, en algunas ya nos cobran derecho de piso o en otras se tiene que llegar a hacer algunas negociaciones para poder trabajar y que no lo molesten a uno", declaró.
Marchas en Chihuahua y Zacatecas con reclamos de justicia
Trabajadores de minas, proveedores, familiares y amigos de las víctimas también se sumaron a las protestas en Chihuahua por los mineros de Sinaloa. Hicieron una marcha pacífica desde la glorieta Francisco Villa hasta la Plaza Ángel, junto a Palacio de Gobierno. De forma conjunta, exigieron al Gobierno Federal que no minimice el caso y que no haya impunidad. Resaltaron que el gremio minero tiene miedo por el crimen organizado.
Por su parte, trabajadores de minas y madres buscadoras marcharon en la capital de Zacatecas para exigir justicia por el asesinato de los ingenieros José Ángel Hernández Vélez e Ignacio "Nacho" Salazar, ambos originarios de dicho estado. Se trata de dos de los cinco cuerpos ya identificados, a quienes las autoridades localizaron en una fosa. José Hernández, padre de José Ángel Hernández, declaró que su hijo encontró "la muerte" cuando dejó su comunidad en Zacatecas para buscar mejores oportunidades en Sinaloa. En cambio, amigos de Ignacio Salazar lamentaron que la inseguridad se sume a los riesgos propios de la profesión.