Nombramiento de Roberto Velasco en la SRE: Un acierto con matices críticos
El reciente nombramiento de Roberto Velasco al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha generado un análisis profundo sobre el rumbo de la diplomacia mexicana. La analista Alejandra Cullen destaca positivamente la seriedad y la vasta experiencia acumulada por Velasco en la gestión de la compleja relación con América del Norte, específicamente con Estados Unidos.
Fortalezas y primeros gestos del nuevo canciller
Entre los aspectos más valorados se encuentra su capacidad demostrada para coordinar esfuerzos con figuras clave del gobierno, como Marcelo Ebrard. Además, su primer acto significativo al convocar al diálogo a excancilleres y diplomáticos de carrera para escuchar sus perspectivas es visto como un gesto positivo de apertura y consulta.
Sin embargo, este perfil tan especializado en la relación bilateral con el vecino del norte revela una prioridad clara del Gobierno federal que, según la analista, conlleva riesgos considerables para la política exterior en su conjunto.
El "lado oscuro" de la especialización en Estados Unidos
Cullen advierte con preocupación que este enfoque podría dejar en un segundo plano el resto de la agenda global de México, en un momento que califica como crítico para las relaciones internacionales del país. La situación en otras regiones es alarmante:
- La relación con Latinoamérica es descrita sin tapujos como un "desastre".
- El vínculo con Europa, y en particular con España, se encuentra notablemente debilitado.
- Existe una tensa confrontación con organismos multilaterales clave, como las Naciones Unidas.
Críticas a la postura frente a la comunidad internacional
Un punto de especial controversia señalado por la analista es la firma por parte del nuevo canciller de respuestas oficiales que descalifican al Comité de Desapariciones Forzadas de la ONU. Esta acción es interpretada como una negación de la grave crisis de violencia interna que vive México, frente a una comunidad internacional que observa con creciente atención los problemas sociales del país.
El gran reto: Reconstruir un servicio exterior "devastado"
Quizás el desafío más monumental que enfrenta Velasco, según el análisis, es la reconstrucción del servicio exterior mexicano, al cual se califica como "devastado". La crítica apunta a que en los últimos años se ha privilegiado el nombramiento de "amigos de la 4T" y exgobernadores aliados en puestos diplomáticos de importancia.
Esta práctica ha tenido como consecuencia el desplazamiento de funcionarios de carrera formados en instituciones de alto nivel, lo que erosiona la capacidad técnica y la continuidad institucional de la diplomacia mexicana. La tarea de revertir esta situación y profesionalizar nuevamente la cancillería se presenta como una de las pruebas más difíciles para la nueva administración al frente de la SRE.



